Anteriormente en este blog hemos presentado algunas de las razones más importantes por las cuales conviene utilizar uniformes clínicos en el sector sanitario, y hablamos de la manera en que las prendas empleadas para uniformar al personal en entornos médicos se ha modificado a través de los años hasta llegar a los uniformes para médicos y enfermeras que conocemos hoy en día. En esta ocasión les hablaremos de algunos de los aspectos que conviene tener en cuenta al momento de elegir las prendas que conforman los uniformes para que puedan cumplir las funciones para las que están destinados según el área de servicio en la que se implementará su uso.

Por lo regular se asocia la idea de uniformes en entornos de servicios sanitarios con el color blanco, en específico con el uso de una bata, uno de los símbolos más estrechamente vinculados con la medicina occidental. La bata blanca es el elemento más representativo del médico, y su uso surgió a la par del concepto de la medicina aséptica. Hoy en día se le atribuye a este elemento una serie de valores y cargas psicológicas que nos garantiza que seguirá siendo utilizado por mucho tiempo en los entornos de servicios médicos. El color blanco en una bata ayuda a proyectar higiene, profesionalismo y seriedad, e influye en el nivel de confianza que un paciente tiene hacia el personal que lo atiende, al tiempo que crea un efecto tranquilizante, de suma importancia en este tipo de entornos. En pocas palabras, el uso de color blanco favorece la relación establecida entre el médico y el paciente, al tiempo que contribuye a crear las condiciones de higiene necesarias para la seguridad de este tipo de entornos.

Ahora bien, a pesar de que la bata es considerada por excelencia la prenda que distingue a quienes laboran en el entorno sanitario, los uniformes clínicos se componen también de otros elementos, como las casacas, las filipinas, los pantalones y los gorros y debido a las necesidades específicas de cada área de trabajo, así como a los requerimientos de identificación de personal, actualmente no se utiliza únicamente el color blanco para confeccionar estas prendas, sino también tonalidades verdes y azules, en específico en el quirófano, por cuestiones de seguridad. Además de encontrarse disponibles en diferentes colores, las prendas que conforman el uniforme del personal médico y en general, de quienes laboran en el sector salud, pueden personalizarse según los requerimientos de cada entorno, área de trabajo y el gusto personal. Es por esta razón que en el mercado se pueden encontrar prendas en diseños, colores y estampados de lo más diversos, con la posibilidad de bordarse con el nombre del propietario, con el escudo o logotipo de la institución en que laboran.

A pesar de que las opciones sean prácticamente ilimitadas al momento de elegir el uniforme, es imprescindible tomar en cuenta una serie de factores para seleccionar el que reúna las características necesarias para hacerlo práctico y funcional. En todo momento se debe tener presente que su función más importante es la de garantizar la seguridad del personal y pacientes, y facilitar la identificación de quienes trabajan en distintas áreas del entorno en cuestión. Por ejemplo, cuando se trabaja en una área pediátrica los pacientes pueden establecer una mejor relación con quienes los atienden, ya sean médicos o enfermeras o incluso odontólogos, si estos tienen un uniforme menos formal, por lo que resultaría recomendable usar prendas con estampados coloridos y diseños diferentes, contrario a lo que ocurre cuando se trabaja en el área de urgencias, donde se requiere de una mayor limpieza visual y proyectar más seriedad, por lo que el uso del tradicional color blanco es la mejor opción. La mejor recomendación que les podemos dar es que siempre consideren el tipo de servicio que se ofrece en la institución, el tipo de pacientes que se atienden y la imagen que el lugar de trabajo desea proyectar, así como la normativa establecida en cuanto a código de vestimenta, el que responde a los requerimientos de seguridad e higiene.

Cualquier informe debe reunir ciertas condiciones básicas, y por tanto, para la toma de decisión les sugerimos evalúen sus características y compares diferentes opciones. Lo primero es que los uniformes clínicos tengan la capacidad para contribuir eficientemente a reducir los riesgos de contaminación y propagación de infecciones. Es decir, tienen que ofrecer un buen nivel de protección, esto tanto por salud del personal como del paciente, reduciendo la carga bacteriana. Lo segundo es que el uniforme sea cómodo y permita sin ningún tipo de problema a quien lo porta, realizar las actividades que le corresponden. En este punto es importante evaluar qué tan sencillo resulta llevar a cabo las tareas de higienización con el uniforme puesto, como lavarse las manos de manera rápida y correcta.

El tercer punto es evaluar los materiales con que está fabricado el uniforme, pues de ello depende que reúna las características de seguridad reglamentadas, como que sea antiséptico, y desechable en caso de que se emplee en entornos quirúrgicos. Les recomendamos que siempre comprueben la calidad de los materiales empleados y que se aseguren de que sean antialérgicos, para evitar problemas a sus usuarios.

Finalmente, el cuarto punto a considerar es la facilidad de identificación que permiten y la imagen que proyectan a los pacientes; como ya mencionamos, los uniformes son utilizados no únicamente como una medida de seguridad e higiene, sino también para identificar los diferentes rangos del personal y las áreas en las que laboran y para crear fomentar una buena percepción de los pacientes hacia el personal. Por tanto, es importante que además de considerar materiales con que fueron fabricados evalúen el diseño de las prendas y su color, sin olvidarse de elegir la talla adecuada que no restrinja el movimiento del personal y le brinde la comodidad necesaria para desarrollar correctamente las actividades que le corresponden.

Otro punto que conviene tomar en cuenta son los requerimientos de mantenimiento que requieren aquellas prendas que no son desechables, en específico su lavado, lo que se encuentra estrechamente relacionado con los materiales empleados para su confección. Además de la elección de las prendas adecuadas, es fundamental que se mantengan en buen estado para que cumplan las funciones para las que fueron diseñadas, y el personal encargado del lavado de los uniformes debe estar al tanto de los requerimientos específicos de cada prenda para evitar que se dañe. Asimismo, es fundamental que los uniformes se reemplacen periódicamente, pues al igual que cualquier otra prenda, están sometidos al desgaste natural por su uso.

Si buscan uniformes clínicos de la más alta calidad, en Priatelia contamos con un extenso catálogo con modelos y diseños variados, pensados para satisfacer las diferentes necesidades de nuestros clientes. Los invitamos a conocer la línea de prendas que ponemos a su alcance y a ponerse en contacto con nosotros para solicitar información detallada acerca de nuestros productos, para nosotros será un placer atenderlos.

Cómo elegir uniformes clínicos según el área de servicio donde se utilicen

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