Uniformes de enfermera | PriateliaCuando un malestar o una enfermedad se presenta y ésta se agrava, dependiendo del caso, puede culminar en el quirófano ya sea por una operación sencilla o más aparatosa. Antes de que seas anestesiado y pierdas la conciencia de lo que pasa en tu cuerpo, pasas por un proceso de preparación y chequeo que amablemente, una señorita realiza a través de la medición de tu presión arterial, registro de tus condiciones físicas y evaluación de las posibles alteraciones que puedas tener en la intervención quirúrgica. Más tarde, cuando empiezas a despertar y reaccionar del efecto de la anestesia, ves entrar y salir de tu habitación un desfile de uniformes de enfermera que están al cuidado de tu salud para monitorear tu recuperación de la operación.

Es entonces la participación de las enfermeras dentro del mundo de la medicina mucho más importante de lo que en ocasiones se puede llegar a creer, y al igual que los médicos se identifican con batas blancas y tapabocas, las enfermeras hacen uso de un atuendo en específico durante sus largas de jornadas, mostrando como siempre el profesionalismo que las caracteriza. Como no siempre han sido utilizados los uniformes que ahora conocemos en los hospitales, a continuación te platicamos sobre la historia del uso de uniformes de enfermera.

Aunque suene un poco arcaico y un tanto anti-higiénico, en el pasado se desempeñaba la labor del cuidado médico por parte de las mujeres de cada familia, quienes de manera muy informal realizaban las tareas de limpieza y cuidaban a los enfermos con los muchos o pocos conocimientos de medicina que tuvieran, y tristemente aquellas que sí tenían experiencia no eran reconocidas y seguían siendo consideradas como “empleadas de la casa”.

La práctica de portar un uniforme en la enfermería inició en el siglo XIX, la cual evolucionó pasando de ser un atuendo de almidón a unas mucho más cómodas batas; en ese entonces los estilos de las batas dependían del país en el que se trabajaba y de la antigüedad que se tenía en el hospital. En sus inicios, la prenda almidonada se inspiró en la vestimenta de las monjas, que en aquella época se dedicaban al cuidado de los pacientes que se albergaban en las iglesias y en los hospitales de tipo militar. Cuando se trabajaba para el servicio militar, las enfermeras llegaban a ser también portadoras de escudos y medallas como representación del reconocimiento a su trabajo, como si fueran soldados.

Aun así, en esa etapa, la enfermería no era percibida como una profesión de respeto, hasta que en la década de 1860 se inauguró la primera escuela de formación para enfermeras en Inglaterra; gracias a este cambio se formalizó el uso de uniformes de enfermera, y se dio la transformación a las batas. Al inicio de esta escuela, no era necesario que los estudiantes utilizaran uniforme, pero con el tiempo se buscó que se usaran unos vestidos sencillos que se complementaban con un delantal de color blanco, que llegaba a la altura del tobillo, para así portar un símbolo de pureza y limpieza en su preparación.

Desde entonces, los cambios en el uniforme fueron mínimos, salvo que se llegó a la homologación en el uso del color azul en los trajes. Fue hasta cien años después, en la década de los 60’s, en que los cambios de estilo fueron más significativos, como la aparición de los cuellos abiertos y el uso de gorros desechables en vez de los que anteriormente eran hechos de algodón. También desapareció el uso de delantales de plástico, y en los 90´s se dio la moda del uso de vestidos, lo cual revolucionó la apariencia de los hospitales.Sumado a esto, surgieron ciertas normas de higiene y salubridad que generaron cambios en los uniformes de enfermera. Por ejemplo, cuando se trate de vestido, es indispensable que el ancho del mismo le permita a la enfermera realizar todos sus movimientos fácilmente, con soltura y sin ningún impedimento que le atrofie su actuación en el caso de alguna emergencia; también se exige que el largo del vestido sea a la altura de la rodilla y que se usen medias largas. Además de las especificaciones en la vestimenta, se pide que lleven el cabello recogido, o que sea corto, y queda estrictamente prohibido el uso de uñas largas, postizas, o con algún barniz de color llamativo. De la misma manera, el uso de accesorios como aretes largos o collares no está permitido, y se exige un maquillaje natural y discreto. En el caso de los hombres es necesario mantener el cabello corto y barba bien rasurada, mientras que a ambos sexos se les exige el uso de un reloj que cuente los segundos, y que tanto el uniforme como el calzado esté siempre limpio.

Es así como se ha llegado al actual atuendo del enfermero, que más allá de ser usado para poder identificarlos en el hospital, es fundamental para los cuidados del paciente, y no contagiarlo de alguna enfermedad ajena, ni lastimarlo mientras se le practican exámenes, o poder actuar con rapidez y audacia en los inevitables momentos de estrés que suceden dentro de un hospital.

En Priatelia nos dedicamos a diseñar y confeccionar los mejores uniformes de enfermera y del resto del área médica, que a través de veinte años de experiencia hemos desarrollado con excelentes diseños y materiales. Te invitamos a conocer nuestras batas de médicos y pacientes, prendas de laboratorio y sacos que le darán una imagen profesional y vanguardista a tu equipo de trabajo.

Esperamos que este artículo haya sido de tu agrado, nos leemos en la próxima.

¿Cómo se inició el uso de uniformes de enfermera?

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