Las batas médicas y de laboratorio son el elemento más representativo de los profesionales médicos. La función de la bata es proteger a quien la usa de agentes que puedan poner en riesgo su salud.

Los médicos que atienden pacientes deben protegerse de los gérmenes, virus y bacterias que pululan en el aire de su lugar de trabajo, tanto para evitar que se diseminen las enfermedades como para evitar contagiarse ellos mismos. Los técnicos laboratoristas, por su parte, deben protegerse de derrames de sustancias corrosivas que puedan lastimarlos. En ambos casos el color blanco, por ser un color limpio por excelencia, permite identificar de inmediato cualquier agente contaminante.

Es interesante saber que hace apenas un poco más de 100 años las batas médicas eran de colores oscuros en lugar de blanco. Los médicos optaban por colores como el negro por la seriedad que confiere el color, y también cómo símbolo de la cercanía que su profesión tiene con la muerte. Por otro lado, durante las operaciones en el quirófano, una bata oscura ayudaba a disimular las manchas de sangre y demás secreciones corporales a las que se veían expuestos durante las operaciones. Además, extraño como pueda parecer, terminar con la ropa llena de sangre y manchas purulentas daban prestigio al médico como un buen cirujano.

En el siglo XIX, las investigaciones en microbiología de Louis Pasteur vertieron nueva luz sobre la forma de propagación de las infecciones. A partir de ese momento se comenzó a prestar atención a la antisepsia en los hospitales y la higiene de todo el personal médico. Como consecuencia, se optó por usar batas blancas que ayudaran a identificar manchas de origen infeccioso para evitar su propagación. Lo que es más, hoy en día los cirujanos entran al quirófano después de un proceso de lavado y esterilización, y vistiendo ropas desechables que reducen al mínimo cualquier posibilidad de propagación de los virus.

Las batas médicas y las batas de laboratorio son prácticamente iguales porque al final cumplen la misma función de proteger a quien las usa y asegurar la higiene tanto de la persona como del lugar de trabajo. Una opción alternativa a la bata larga, cuando el trabajo lo permite, es la bata tipo saco, una prenda un poco más corta que sus contrapartes, lo cual la puede hacer más práctica para médicos generales que atiendan solamente en un consultorio. Este tipo de batas permiten relajar ligeramente el código de vestimenta sin que por ello se pierda la pulcritud característica de los doctores y el profesionalismo de su trabajo.

En el mundo de la medicina y los hospitales no sólo los doctores y las enfermeras llevan vestimenta especial, también a los pacientes les toca usar batas médicas, sólo que el modelo reservado para ellos es un poco distinto, y algo más incómodo. Debemos admitirlo, a nadie le gustan las batitas de hospital que dejan demasiado al aire y muy poco a la imaginación. Más de uno pensará que el modelito es una estrategia para ahorrar en tela y botones, o un chiste macabro por parte de los doctores, pero la verdad es que esta prenda tan despreciada también cumple una función.

La batita de los pacientes, aunque puede llegar a ser vergonzosa, también es fácil de manipular por el médico durante una revisión, y aunque parezca difícil de creer, están pensadas para proteger la intimidad del paciente durante la misma. En las salas de hospital donde duermen varios pacientes a la vez, sería muy incómodo tener que desnudarse frente a todos cada que el doctor se acercara a revisarlo a uno, o la enfermera quisiera cambiar algún catéter. Así que aunque sean una prenda que a ningún paciente le guste, todos tienen que usarlas por su propio beneficio, tanto en materia de higiene, como de practicidad médica e intimidad personal.

Las batas para pacientes tienen una clasificación muy sencilla: adultos y niños. En ambos casos la prenda es muy báscia: una sola pieza de tela que se cierra por detrás con tres cintas amarradas a diferentes alturas de la espalda. La prenda es de manga corta y holgada para asegurar que se adapte a la fisionomía de diferentes pacientes, brindándoles libertad y comodidad de movimiento.

Siguiendo las estrictas normas de higiene de los hospitales, las batas de los pacientes se fabrican con telas de colores claros y telas naturales y frescas. Por ser para pacientes, se pueden elegir telas con patrones para hacerlas un poco más estéticas. En el caso de las batas de los niños, los patrones tienden a ser alegres, con dibujos atractivos para hacer la experiencia de los niños en el hospital sea mucho más llevadera.

En Priatelia Uniformes tenemos más de veinte años de experiencia en el mercado, lo cual nos permite ofrecerle batas médicas de alta calidad y diferentes estilos, fabricadas con materiales de la mejor calidad y los más altos estándares durante la confección. Le aseguramos que nuestros productos pueden satisfacer las necesidades de cualquier equipo médico, así como para asegurar la comodidad de los pacientes durante su estancia en el hospital.

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Comodidad para médicos y pacientes

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