La historia detrás de los gorros y las filipinas para chef. Parte II

No hay duda de que los gorros y las filipinas para chef son piezas que reflejan limpieza, profesionalismo y seriedad, por lo que no debe pasarse por alto su implementación. En las cocinas de todo el mundo, actualmente se usan estas indumentarias diseñadas hace 400 años y aunado a esto se han ido incorporando nuevas invenciones relacionadas con la alta cocina como los gorros de papel desechable que pueden tirarse después de haberse ensuciado y usado.

Si bien las filipinas son el uniforme tradicional de los chefs (como los uniformes médicos son la indumentaria tradicional del personal de salud), no siempre es usado pues también se han inventado prendas alternativas.

Esto se dio en la década de los ochentas cuando los chefs y los cocineros comenzaron a usar indumentarias no tradicionales, es entonces que en la actualidad el pantalón y la filipina han sido sustituidos en algunos casos por el dril que se encuentra más personalizado con estampado e insignias de múltiples escuelas de cocina. Pese a ello, las filipinas no dejan de ser las reinas de la indumentaria para chef, además, nos hemos ya familiarizado con ellas.

En este sentido como en casi todas las cosas existen diversos puntos de vista sobre la indumentaria que deben usar los cocineros y los chefs, pues algunos consideran que los nuevos estilos le restan profesionalismo al arte culinario, mientras que otros consideran que las indumentarias actuales pueden traer consigo una personalización, individualismo y más comodidad a los chefs.

Con respecto a los uniformes no tradicionales, estos fueron adoptados inicialmente por el chef Alexis Soyer, que vivió durante la época de la reforma en Londres. Este fue conocido por tener toda su ropa, tanto la de uso común como la de trabajo, hecha a la medida, de sastre.

Sus trajes de cocina resultaban excéntricos pues llego a usar grande gorros y boinas hechos de terciopelo rojo, mientras que sus filipinas constantemente estaban cortadas en diagonal y tenían grandes solapas. Tal estilo característico fue denominado por él mismo, como estilo individualista “à la zoug-zoug”, el cual provocaba burlas en sus contemporáneos.

A pesar de esto, las filipinas también han evolucionado y se actualizado según los requerimientos de los cocineros de hoy en día, por lo que su uso sigue siendo sumamente popular en todo el mundo.

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La historia detrás de los gorros y las filipinas para chef. Parte II

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