Bienvenidos lectores, nos es muy grato contar con su presencia en este blog de Priatelia. Esta vez, queremos aprovechar para hablar sobre algunos de los productos disponibles en nuestro catálogo con los que nos hemos ganado la simpatía, el aprecio y la confianza de muchas personas que trabajan para el sector médico a saber, los uniformes clínicos, los cuales, son hoy en día indispensables en las dinámicas de las instituciones públicas y privadas que pertenecen al sector salud. Para ser más precisos, hablaremos sobre el uso y la importancia de estas prendas que han llegado para quedarse y fijarse como el símbolo de higiene, salud y profesionalismo por excelencia.

Sobre el empleo y la importancia de los uniformes.

Sabemos de forma inmediata e intuitiva que son los uniformes, ya que desde niños nos han habituado a portar indumentarias estilizadas para reflejar nuestra pertenencia a una determinada organización, ya sea empresarial, escolar, institucional, etcétera. Sin embargo, pocas veces nos preguntamos con seriedad qué es un uniforme, cuál es su  papel en las sociedades modernas, de qué manera han ayudado a optimizar las labores de las diversas agrupaciones, entre otros aspectos que vale la pena conocer para entender con amplitud el rol que desempeñan los conjuntos de vestir.

Los uniformes en general pueden ser definidos como conjuntos de ropa que han sido fijados en las actividades de organizaciones variadas por un proceso de estandarización. Es de suma importancia tener en claro este carácter de estándar, pues sólo a partir de él pueden ser abarcadas con efectividad todas las dimensiones significativas de estas prendas.

Los conjuntos uniformados poseen funciones diversas, más, la más notable es aquella relativa a la conformación de una imagen o identidad. De esta manera, los individuos pertenecientes a un conglomerado pueden ser identificados a través de su indumentaria. Tal es su eficacia en la generación de una identidad grupal que no es de extrañar que sea la alternativa favorita a la hora de homogeneizar a los individuos de un colectivo.

Los uniformes son usados desde hace mucho, incluso en la antigüedad hay antecedentes del uso de prendas homogéneas dentro de las milicias y órdenes religiosas. En el caso de la medicina, su uso se inició con formalidad en el s. XX,  con la intención de mantener un ambiente limpio e higiénico, ya que la insalubridad de aquellos tiempos solía derivar en múltiples infecciones y riesgos.

Durante los años 50’s y 60’s, los uniformes clínicos eran en su mayoría blancos, debido a que se cree que este color refleja higiene, limpieza y pureza, sin embargo, años después empezaron a confeccionarse con diversos colores, los cuales, sirven hoy en día para identificar el rol particular que desempeña cada profesional médico, ya sea cirujano, pediatra, enfermero, etcétera. La función que desempeñan los conjuntos de ropa es vital para el sector salud, no en vano su uso continúa después de muchos años de su creación. Éstos no sólo protegen al profesional médico, sino que son imprescindibles para generar en los pacientes una buena impresión, con tal de que se sientan en confianza al someterse a alguna revisión o tratamiento.

Los uniformes clínicos pueden presentar muchas variaciones según el fabricante, el material utilizado, el diseño, entre otros factores que participan en su manufactura. Por ejemplo, existen aquellos que son desechables y aquellos que fueron elaborados para ser utilizados más de una ocasión. También los hay con colores como el blanco, el verde, el amarillo, el azul, el gris; con diseños de cuello en forma de V, con impresiones y estampados para remarcar la identidad corporativa, etcétera.

Todas estas singularidades dependen de los requerimientos de los clientes y las capacidades de las empresas fabricantes y distribuidoras. Si algunos de nuestros lectores desean los mejores conjuntos clínicos en el mercado nacional acudan a una firma experta como Priatelia para evitar arrepentimientos e inconvenientes derivados de una mala compra.

De manera general, todos los uniformes para los trabajadores de las instituciones y centros de salud (omitiendo a algunos, como  aquellos que se dedican a la intendencia, mantenimiento, etcétera), pueden agruparse en dos categorías:+

  • En la primera son conglomerados aquellos conjuntos de ropa habituales, portados por las enfermeras y el personal médico de los hospitales. Entre las partes que conforman a los uniformes de esta categoría, destacan las batas de laboratorio, las prendas lavables y las desechables, los pantalones de algodón, las blusas y filipinas para el personal de enfermería, las cofias, entre otros.
  • En el segundo, son agrupados los uniformes clínicos utilizados como una capa protectora por encima de las prendas y el cuerpo. Estos conjuntos resguardan al personal médico en el momento en que atienden a pacientes enfermos o lesionados con gravedad.

Los uniformes están normados por la ley, es decir, son obligatorios, por lo que ningún centro médico público o privado debe quedarse sin unidades. Además, se han efectuado estudios que avalan y recomiendan ampliamente su uso. Por ejemplo, una encuesta liberada en JAMA Internal Medicine, mostró que más de 300 familias en unidades canadienses, consideran a los uniforme médicos como un signo de sabiduría, respeto, confianza y profesionalidad. Con lo dicho se comprende por qué han llegado para quedarse y posicionarse como elementos estándar y obligatorios en los procesos clínicos.

Esperamos que haya sida amena la lectura para nuestro público, por el momento nos despedimos no sin antes invitarlos a que nos visiten o contacte a través de este portal web, le garantizamos que obtendrá los mejores uniformes clínicos en el mercado. ¡Hasta la próxima entrada de nuestro blog!

La importancia de usar uniformes clínicos

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